El gobernador de La Paz, Luis Revilla, expresó su respaldo a la implementación del estado de excepción y afirmó que la medida era imprescindible para restablecer la normalidad en el departamento tras semanas de conflicto que afectaron gravemente a la población, la economía y la libre circulación de las personas.
La autoridad departamental señaló que la prioridad ahora es recuperar las condiciones de transitabilidad y permitir que los ciudadanos retomen sus actividades cotidianas con normalidad. “Era necesario devolver la tranquilidad a las familias paceñas y garantizar que puedan trabajar, producir y movilizarse sin restricciones”, sostuvo.
Al referirse al impacto económico de los bloqueos, Revilla lamentó las consecuencias que enfrentaron miles de familias. “El conflicto ha producido una tragedia económica para todas las familias paceñas. Los comerciantes no han podido vender sus productos, los productores no han podido trasladarlos a los mercados y los transportistas y ciudadanos no han podido desarrollar sus actividades con normalidad”, afirmó.








